20071112

Celebremos a los libros, celebremos a sor Juana



El 12 de noviembre de 1651, o 1648, dependiendo de la fuente, nació sor Juana Inés de la Cruz, (Juana Inés Ramírez Santillana o Juana Inés de Asbaje) en Nepantla, Estado de México. Aprendió a leer a los 3 años, enseñada por su abuelo Pedro Ramírez.
Cuando supo que sólo los hombres tenían derecho y acceso a las universidades pidió que se le disfrazara de hombre. Aprendió náhuatl por iniciativa propia, a los 8 años escribió una loa para la fiesta de Corpus. Aprendió latín en 20 lecciones. Se cortaba e cabello porque decía que no era justo que "estuviese vestida de cabellos una cabeza que estaba tan desnuda de noticias".

Su hambre de conocimiento la llevó a leer todo cuanto "había que leer" en la época. A los 13 años fue invitada a servir como dama de la corte por los virreyes de Mancera, donde fue nombrada "niña prodigio de la corte". Una vez fue enfrentada a los cuarenta eruditos más destacados de la época (humanistas, filósofos, teólogos, matemáticos, historiadores y poetas), el marqués de Mancera atestiguó que no podía creer lo que vio, y que ella "se defendía como lo haría un galeón de esquifes" (o algo así).

Podría seguir lanzando datos así, indiscriminadamente y sin estricta cronología, poner una lista de sus obras o de los temas recurrentes en su obra. Podría hablar de sor Filotea de la Cruz (el obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz), y de la carta a ésta o de la controversia con el padre Antonio Vieira, o de cómo sor Juana Inés se refería a su protectora como "divina Lisi", de cómo fue acusada de soberbia y obligada a deshacerse de sus pertencias (libros y libros), de cómo cuidaba a los enfermos de la epidemia y su posterior contagio y muerte.

Podría decir muchas cosas, hace nueve años, creo, di una conferencia sobre su vida en el centro de convenciones de Minatitlán, pero muchos de los datos y fechas se revuelven en mi memoria, cuando no han sido ya del todo borrados por el tiempo. Sin embargo no creo poder transmitir el gusto por leerla. Este blog siempre ha rendido homenaje a sor Juana, desde el principio: en sus últimos documentos, a su rúbrica añadía la leyenda "Yo, la peor de todas", la cual he usado para firmar cada entrada.

Para conmemorar a sor Juana, en México cada 12 de noviembre se celebra el día del libro.
Celebremos pues, a sor Juana. Feliz día del libro.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí sor juana no más como que no.
Sólo me gusta su jueguito, ese que nos daba josé luis en quinto o sexto semestre.

Besitos!!

DeLlira

p.d. ya pon algo tuyo mejor..anda!!!!!!!!!!!!!!!1

Paco Morales Hoil dijo...

Usté sabrá disculpar mi ignorancia, pero a la sor Juana pos no la entiendo, ni sus juegos, ni sus textos, ni nada. No dudo que echarme un clavado en los temas recurrentes medievaloides y sus significados, que estuvieron vigentes en España y sus dominios por mucho tiempo, sería apasionante y delicioso. Me encanta el arte visual de esa época, en donde las alegorías y significados, aunque son parte importante, resultan perfectamente disfrutables para el ignaro, como yo... pero, como usted, soy un burócrata, y apuradamente me da tiempo de leer recreativamente -y eso cuando los ojos no están tan irritados y llorosos de por sí-, por lo que debo seleccionar mis lecturas con sumo cuidado, y le huyo a todo libro que huela a proyecto, por sí mismo o por lo que implique leer para comprenderlo íntegramente, como se debe. Es una lástima y sé que me pierdo de mucho, pero la monjita deberá esperarme un poco más.

La otra es que me prestes un libro en donde hayas hecho comentarios. Ahí sí no habría pedo.

Salús.

Ab Uno dijo...

Hola Armandís! Así que tu digas que conocedora soy o que fans soy de SJ, la verdad no. Me considero bastante ignorante de su obra, más no de su vida, esos datos personales y pequeñas anécdotas que cuenats aquí mi papá me las contaba cuando era niña. Creo que un poco con el afán de promover la lectura entre sus hijas.

Sin duda ella fue una mujer adelantada a su tiempo, no tuvo las oportunidades que hoy como género tenemos y que a veces se nos olvida quienes vinieron antes. Me queda claroq ue seguramente se hizo monja para estudiar, no tanto por una cuestión religiosa (aunque tampoco en esa época se cuestionaba tanto la existencia de Dios o el poder de la Iglesia), y fue gracias a ese convento que hoy la podemos contar entre nuestras mujeres más ilustres.

Saludos!

Eric dijo...

Mmmm, a mi personalmente la vida de Sor Juana me da hueva porque me parece un gran mito, lo que no me da hueva y me parece valiosísimo es su capacidad para renovar el lenguaje, ese fue el aporte de nuestra Musa, lo otro, es mero anecdotario

Ricky Ran dijo...

No mams, soy un ignaro. definitivamente ya no se nada y cada día me pongo mas menso y babas.

Solo la recuerdo como la mujer que aparecía en los billetes de $1000 hace ya unos varios años y de alguna manera siempre la relaciono con Juana de Arco.