20080805

Bostezo


Más ficción:

Bostezar de nuevo. Regresar a mi trabajo. Mirar hacia fuera, entre las persianas. Sentir ganas de sentir ganas de hacer algo, allá afuera. Ir al baño, despacio, como si tuviera una gran encomienda que debe realizarse concienzudamente. Me tardo lo más que puedo, pero al final regreso. Siempre regreso. Ir por agua. Regresar al trabajo. Bostezar. Pensar en lo que haré cuando salga. No haré nada. No quiero. No siento ganas de.

Garabateo sobre el escritorio. Lo borro. Pruebo si sirven todas las plumas en una hoja usada. Leo lo que dice al reverso la hoja. Un oficio viejo. Se solicita material de oficina. ¿Para qué? Plumas tengo muchas. Se echan a perder antes que las ocupe. Además, estos días todo se hace con computadora. Inicio un juego de solitario. Inicio otro. Cierro el juego. Bostezo. Alguien me ve, bosteza también. Luego sonríe, en complicidad. Yo no sonrío. Si bosteza no tiene nada que ver conmigo.

Pido permiso. La tienda. Afuera hay sol. Fuga de agua. Una tubería rota por arriba expide una apenas brisa. Con el sol, el agua brilla y se pone de colores. Antes me gustaban estas cosas. Ahora me bajo de la banqueta para no mojarme. Camino de puntillas sobre el agua para no salpicar. Un coche pasa. Si me hubiera mojado me enojaría, pero el mojado fue otro. Yo ya había pasado. No sé cómo sentirme. Si reír o enojarme con el conductor o con la fuga. O si sentir algo. Todos los días miles de cosas pasan y sólo me entero de dos o tres. ¿Por qué debería sentir algo por estas cosas? Lo mismo da. De todos modos ocurrirán.

En la tienda no sé qué comprar. No tengo hambre. Debo comprar algo o sabrán que fue pretexto para salir. Nada se me antoja. ¿Dulce o salado? Debe ser comida porque dije que tenía mucha hambre. Si no, compraría el foco del baño. Lleva dos meses fundido. De todos modos lo compro. Me decido por unos pastelillos que comía de niño. Así al menos me los comeré con un poco de café. A ver si se me quita el sueño. Bostezo otra vez.

Regreso. El café, los pastelillos. Pero bostezo otra vez. Miro el reloj. Regreso a trabajar. Entrecierro los ojos. No me doy cuenta el momento en que me quedo dormido. Despierto con sobresalto. Nadie lo notó, o eso parece. Pienso en mandar un mensaje de texto con mi celular. No tengo nada que decir a nadie. No tengo ganas de salir, mejor no mando nada.

Busco bostezar en el diccionario: Hacer involuntariamente, abriendo mucho la boca, inspiración lenta y profunda y luego espiración, también prolongada y generalmente ruidosa. Es indicio de tedio, debilidad, etc., y más ordinariamente de sueño.

¿Qué será lo mío? ¿Tedio? ¿Sueño? Decido que, como ya van varios bostezos, son la mitad y la mitad. El primero por tedio. El segundo por sueño. El siguiente por tedio, y así. Bostezar, bosquejar, bosque, voz.

Si proyectar planes me sacara del tedio... Pero no me contenta ni pensar en lo que prepararé para cenar o lo que habrá en la tele. Tengo la boca seca. Me inclino sobre mi escritorio. No estoy aquí. No me vean. Estoy; en ningún lugar. No existo y mi conciencia se separa en miles de partículas luminosas. No me vean. Bostezo. El olvido.

Lo único que quiero, aparte de irme o de dormir, es subir a la azotea. Sólo estar ahí, sin pensar. Sentir el viento. No ha pasado ni medio día. La azotea. Desde que un pobrecillo se aventó de ahí no nos dejan subir. No todos somos suicidas aquí, aunque bien podríamos serlo con esta luz amarillenta. No lo conocía. Es decir, me llegué a topar con él en el baño, pero nunca platicamos. Trabajaba en otra oficina. Lo veía pasar cuando subía a fumar, después de comer. Yo no fumo. Eso tal vez me serviría para pasar el rato. Nota mental: empezar a fumar. Que no sean Marlboro, no soy vaquero.

Dolor de espalda. Mala postura. Malos escritorios. Bostezo. Vuelvo al trabajo. Me asomo entre las persianas. Afuera hay sol. Pronosticaron lluvia para esta tarde. Traje mi sombrilla. No parece que vaya a llover. No con este sol. Pero traje mi sombrilla. Ojalá llueva. Odiaría cargar mi sombrilla para nada. No me importaría mojarme los pies un poco, con tal de que llueva. Debí pasar la mano por la fuga de agua. Era un chorro disperso, fino.

Voy al baño otra vez. Desde la ventana sólo se ve el cubo de la escalera. Bostezo tan fuerte que me salen dos lágrimas. Un chocolate. Debí comprar un chocolate. Regreso a mi lugar. Tal vez rente películas. Total, luego no hallo nada bueno en la tele. Una ensalada. Eso cenaré si es que alguna vez salgo de aquí, si no me muero del aburrimiento. O si no se me rompen las quijadas de tanto bostezar. Bostezo.

Si llueve el chorro de agua ya no se verá igual. Si el día que se suicidó comosellame hubiera llovido, a lo mejor no habría subido a la azotea. Y yo podría subir so pretexto de fumar: “ya fumo, ¿no lo sabías?”. Ojalá llueva. Bostezo.

8 comentarios:

Don Polo dijo...

Chingao, si no hubieras puesto "Ficción", diría: ¡No mames!, ¿quién fue el que se aventó?
Me gustó que "Bostezo" no me haya hecho bostezar. Nuevamente, un buen personaje.
Ah, se me olvidaba, ¡AGUANTE GROUCHO!

Paco Morales Hoil dijo...

No mames; yo sí bostecé un chingo, pero no de aburrimiento: creo que el personaje me los transmitía.

Otra joyita.

Y, cabrón; qué bien capturas este desmadre.

¿A dónde van las vacaciones cuando se terminan?

=(

Anónimo dijo...

Sin comentario. El horror de los días de guardia, ay qué cosa tan fea, aunque yo por ahora no sufro con eso pues sigo desempleada, pero algunos de mis días son más tediosos que la oficina.

¿Y cuándo termina?

Besitos!!

coyotito dijo...

eitale...

te das mucho a desear, inche armandís, lo bueno es que vale la espera... :P

acá seguimos, aunque tampoco comentemos /todas mis yo y yo/ mucho...

cuidese, un abrazo

maadevi dijo...

see... no hubo bostezo... provocaba continuar la lectura... saber si tal vez, sin darnos cuenta, acabaríamos dormidos con tu voz-que-madura...

Ay, gracias por regalarme tu vida como narrativa, tus palabras, tus pensamientos... me ha gustado!

tmb aquello que dijo Paco pues, "¿a dònde se van las vacaciones cuando terminan?


unbeso!

Sarafina dijo...

Lo repito a ver si coincides acá también: ¡otra, otra!

Besitos!

La Nena Mounstro dijo...

usted dijo la palabra clave...." cuando era niño"...nunca se le olvide ser niño aunque sean 3 minutos al dia....yo tengo en mi escritorio una foto de cuando era niña, la veo todos los dias , todo el tiempo, a veces esa niña me hace caras o me saca la lengua y yo le pinto un dedo...a veces me sonrie y me pongo a llorar...pero la tengo todos los dias y cuando me siento estresada, abrumada, triste...solo tengo q voltear a verla y rogarle que se burle de mi, para no tomarme nada en serio.

Y a ver si ya actualizamos nooo?? yo digoo

La Nena Mounstro dijo...

jajajaja tercer comentario a lo pendejo...me acabo de dar cuenta que tienes q aprobarlos jajajajaja soy cualquiera !